Luna, Luna

Greeting 

 

Mamen

44 años, abogado y madre de dos niños. Mamen es la cuarta de seis hermanos.

La escalera 4 era especial, al menos para los que vivíamos allí. Recuerdo echar horas y horas en la escalera, a ratos a oscuras porque nos peleábamos para encender la luz cuando se apagaba automáticamente. Otra de nuestras diversiones era cantar. Y así le cantábamos a la luna que era el plafón de luz del rellano. Encendíamos la luz y mirándola parecía que invocábamos a la diosa Luna. Le poníamos mucho sentimiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La calle era nuestro mundo, porque estaba llena de niños y no nos hacía falta ir al parque ni a ningún otro sitio. Al ser una calle sin salida apenas pasaban coches y eso era una tranquilidad para todos. Las madres nos llamaban desde los balcones para subir a comer o cenar. Venían también niños de las calles de al lado a jugar. Podía haber niños de 5 años más, que nos dominaban,  y niños de 5 años menos. Además la tienda de chuches, casa Pura, estaba muy cerca así que lo teníamos todo.

 

 

 

Además nos conocíamos todos. Las mamás eran la señora Ana, la señora Marilola, la señora Amparín la de abajo y la señora Amparín la de arriba, que tenía mal genio. También la Pachala, y la zapatera. Jugábamos a pared pared de lado a lado, a churrooo va, aprendí a ir en bici en la calle, me enseñó Mari Carmen la hermana de Rosarito que vivían en la escalera nº 2.

 
Querida Mamen, quisiera agradecerte el haber compartido conmigo una infancia de intensa creatividad. Haber contribuido y estimulado con tu imaginación al desarrollo del que es hoy es mi “sustrato artístico”.
Fdo: Carmela

 

Fotografías: P. Záforas