Los Cuentos del taller

de escritura 

 

Son muchos los cuentos que esperan ser contados algún día.

El equipo de los EPIS (Talleres de escritura potencial ilustrada) ha decidido viajar por toda la geografía, la de por aquí y la de por allá, cargado con un sinfín de cuentos que aún no han sido escritos. Esperamos, dicen entusiastas, que niños y niñas, maestros, arquitectos, fruteros, panaderas, pensionistas y todo aquel que lo desee, inventen las historias que permitan sacar a todos estos cuentos del anonimato.

 
¡Telegrama URGENTE!  

Detectado brote de EPImania en los colegios de Valencia- STOP-todos los alumnos han sido evacuados y puestos en cuarentena-STOP-la población no corre ningún riesgo-STOP-los EPIcuentos se encuentran en buenas manos y no hay riesgo de pandemia-STOP-uff

                                                                             Imagen de un grupo de infectados por el EPIvirus en plena faena

 

                                   Cuentos por contar rescatados y envasados al vacío

Paula Alite 

Colegio S. Pedro Apostol (Pto. Sagunto- Valencia) 5ª de Primaria

 

Hoy en la cocina se oye el raro y repentino silencio, por fin la nevera se callaba, por fin dejaba de contar esos cuentos estúpidos, esos que siempre empiezan con: Erase una vez… y acaban con: Colorín, colorado…, pero eso no es lo peor, lo peor es que siempre contaba el mismo cuento en el que ella era la protagonista y a nosotras las cucharas nos dejaba de lado, decía que era más importante tener la comida ” fresquita” que poder comer un plato bien caliente de sopa (yo pienso que es por que los fideos no necesitan estar en su “queridísimo” y frío interior). 

Pero no penséis que somos nosotras las cucharas las únicas que nos quejamos sino toda la cocina pensaba que era una pesada, por ejemplo, la olla a presión decía que la nevera presionaba su cerebro mejor que ella misma la comida. Tanta pesadez que al final hasta ella misma lo notaba ¡pero no tan rápido como nosotras! y en esos momentos (que eran muy pocos) cambiaba de historia y en vez de criticar a las cucharas, criticaba a las tostadoras.

Y aunque no quiero ni pensarlo, creo que tendremos que aguantarla hasta que a Francisco “se le crucen los cables” y aparezcan en el motor de esa nevera, aunque si lo miras con mucho detenimiento, podrás ver que nuestras hijas, las cucharillas, con los cuentos de la nevera se aburren y se duermen y así nos dejan TRANQUILOS!!

 

Ana Lola

Colegio S. Pedro Apostol (Pto. Sagunto- Valencia) 5º de Primaria

 

Hace no mucho tiempo (ayer mismo), una madre se quedó embarazada.

-Se llamará… ¡Juan!, dijo un día el padre a los 5 meses de embarazo. 

-¡Qué dices! pobre crío. ¡Juan no!, contestó la madre. Tiene que ser un nombre perfecto, como él.

-Pues entonces, ¡Alberto!, dijo papá.

-No, es muy común. Algo nuevo, especial.

-Ya lo tengo! Lamberto, es parecido a Alberto y es algo nuevo, algo poco oído, dijo de nuevo el padre.

El niño creció y creció y creció en la tripa de su madre hasta que llegó el gran día, el día de su nacimiento. 

El niño volvió a crecer, pero esta vez no estaba en la tripita de mamá. 

Creció de una forma muy estricta: No podía subir a la verja de la escuela (como hacían sus amigos) pues sino sus padres le castigaban. No podía jugar al ordenador, ni ver la tele, ni jugar a combates. No podía hacer nada, sus padres no le dejaban.

A los 4 años ya sabía multiplicar y leer y por supuesto sumar, restar y escribir.

Vamos, sus padres querían un niño perfecto, querían: ¡¡Un niño de diseño!!

El niño no se dió cuenta, pero cuando empezó a crecer más, también empezó a conocer la situación (era un niño muy listo).

Sus padres no lo querían a él, querían un niño que no existía, un niño perfecto, un niño de diseño. Entonces, Lamberto (que así le pusieron al final) les dió una lección, se comportó de forma malvada: rompió toda la casa, suspendió los exámenes…

Un día se reunieron los tres (papá, mamá y Lamberto)

-Pero qué te pasa?, dijo su madre.

-Qué no me valoras a mí, sino al niño que queréis, al niño que os imaginasteis. 

Al final, le comprendieron y se arrepintieron de su comportamiento.

Ahora Lamberto ya no es un niño de diseño pero tiene algo muy especial, el amor de sus padres.

 

                      DE LO QUE LE PASÓ A LA SEÑORA DE LA NARIZ DE FRESA

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                    (Lamentamos no tener la imagen de esta peculiar señora, perdimos la ilustración en el rescate)

 

Silvestre Tatay

Colegio Publico Cervantes (Valencia) 6º Primaria

 

Hace mucho tiempo, en la guerra del Golfo, a una señora le pusieron una bomba lacrimógena en su casa. Como no queria morir de ahogamiento, cogió una bombona de oxigeno para respirar. Al cabo de un día se agotó y se tapó la nariz. Como fue campeona del mundo de aguante sin respirar, pasaron tres meses y se puso roja como una persona desangrada, y de repente, se le convirtió la nariz en una fresa madura.

La fresa filtraba el aire pero tenía que regarla porque era mágica y por eso filtraba el aire. Y así vivió para siempre con la nariz transformada en fresa. Hasta que un dia a un agricultor de fresas le faltaban fresas y se fue a casa de la señora y le quitó la fresa , entonces la señora se murió por culpa del agricultor.

 

 

Concurso CUENTOS POR CONTAR 2014– TALES TO TELL 2014 Contest

Los Cuentos recibidos – The stories receibed 

EPIS Talleres de escritura potencial ilustrada-EPIS Illustrated Potential Writing Workshops