Con R de…

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                                                                               Ramón

 

Ramón Gómez de la Serna nació en Madrid en el nº5 de la calle de las Rejas un 3 de Julio a las siete horas veintidós minutos exactamente de la tarde.

Tenía 4 hermanos: Pepe, Javier, Julio y Lola y un primo llamado Gaspar. 

Durante su juventud gastó mucho papel de escribir y llegó a ser popular en Madrid por ser el escritor que escribe y publica más artículos y libros al día. Es tan larga su lista de libros que los editores se niegan a imprimirla ni al principio ni al final de sus libros porque se arruinarían.

Fue Ramón un gran viajante. En Portugal compró un chalet con el dinero que le tocó de un segundo premio de la lotería, pero lo perdió por no poder pagar la hipoteca, entonces regresó a su piso de Madrid, y allí se hizo muy famoso trabajando en la radio.

Ramón fue el primer radio-reportero callejero, el primero en lanzarse a la calle (a la Puerta del sol) micrófono en mano. 
Llegó a instalar un micrófono en su casa y desde allí emitía el “parte del día”: una visita, una carta, o simplemente describía a los oyentes lo que veía desde su ventana.

Tenía muchos amigos nuestro Ramón, sobre todo pintores y artistas.

Para fomentar “la buena doctrina de la amistad” decidió reunirlos a todos una vez a la semana en el café Pombo. 

En este centrico café de Madrid montaron originales banquetes, como el celebrado en honor a Don Nadie, con una silla vacía que presidía la mesa.

Ante todo trataban de no aburrirse y en vez de jugar a las cartas o al dominó, como hace la mayoría de la gente en los bares, se inventaban juegos, hacían concursos de palabras o grafiteaban sobre las mesas del café.
En resumen, quemaban el aburrimiento como cuando uno quema las grasas cuando hace deporte.

Gran amante del Circo, Ramón escribió un libro sobre las personas que viven y trabajan en él. Para la presentación de este libro en Paris leyó su discurso sentado en lo alto de un enorme elefante y cuando tuvo que presentarlo en Madrid, se subió a un trapecio y desenrolló su discurso que llegaba hasta el suelo.

En América Ramón se hizo famoso con las Conferencia-Maleta.
Sacaba de su maleta todo tipo de objetos: un monóculo sin cristal, un pomo de puerta, un farol, un plumero, un soldadito, un pisapapeles, un despertador… y hablada a su público sobre ese objeto como si se tratase de algo muy importante o extraordinario.
Imaginaros el apuro que pasaba cada vez que tenía que pasar una aduana y el policía le pedía que habriera la maleta para revisarla. El agente se volvia loco rodeado de todos aquellos cachibaches, pero al final, lo dejaban pasar.

Pero si de verdad hay algo que ha hecho célebre a Ramón en todo el planeta son las GREGUERÍAS.
Gregue qué? GRE-GUE-RÍ-AS.
Las Greguerías son poemas muy breves, digamos que adelgazados, reducidos muchas veces a una sola frase, en los que Ramón escribe todas sus ocurrencias y reflexiones.

Poemas para mojar con chocolate caliente en las mañanas dominicales vaya, y vayan dos ejemplos ilustrativos:

Hay el día de caerse todas las cucharillas

En el peine hay música rubia y música morena, según la cabellera del peine

 

Ramón, Ramón o el poema adelgazado

La Cine-Maleta ambulante 

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